A continuación explicaremos brevemente todo sobre la dieta ceto basándonos en investigaciones y hechos científicos.
La dieta ceto es una dieta alta en grasas, pero baja en carbohidratos que tiene como objetivo cambiar la principal fuente de energía del cuerpo; no es sólo otra «moda» popular de pérdida de peso, sino más bien una poderosa herramienta metabólica que se ha utilizado en la medicina durante los últimos 100 años.
¿Cómo funciona la dieta ceto?
La dieta ceto clásica consiste en lo siguiente
– 70-80% de calorías procedentes de grasas
– 10-20% de proteínas
– 5-10% de carbohidratos (no más de 50 gramos al día)
Comer con esa distribución provoca cetosis, un estado metabólico específico de una persona cuando el cuerpo empieza a quemar grasas en lugar de glucosa como fuente de energía, formando cuerpos cetónicos como «combustible» alternativo para el cerebro y los músculos: El libro «Dietary Sugar, Salt and Fat for Human Health», Capítulo 25 – «The Ketogenic Diet for Health and Disease», https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/B9780128169186000251.
Beneficios científicamente probados de la dieta ceto.
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Pérdida de peso y mantenimiento muscular
Un estudio reciente, The Ketogenic Diet Health Effects Review 2023, muestra que la dieta ceto promueve una quema de grasa muy eficaz, al tiempo que reduce el apetito y mantiene una buena masa muscular incluso con un déficit calórico constante: Journal of Advanced Zoology http://jazindia.com/index.php/jaz/article/view/2672.
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Control del azúcar en sangre y de la resistencia a la insulina
La dieta ceto ha mostrado resultados positivos en pacientes con prediabetes y diabetes tipo 2, incluyendo una mejora de la sensibilidad a la insulina, una disminución de los niveles de HbA1c, glucosa y leptina: «La dieta cetogénica y la salud metabólica: una revisión de su impacto en la diabetes tipo 2 y la obesidad. An analysis of ketogenic diet research in the context of the treatment of metabolic disorders», Journal of Education, Health and Sport, https://apcz.umk.pl/JEHS/article/view/55923.

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Efecto neuroprotector en la epilepsia y las enfermedades de Alzheimer y Parkinson
La ceto se ha utilizado desde la década de 1920 como una terapia eficaz para la epilepsia resistente a los medicamentos, y se está investigando en el contexto del deterioro cognitivo y las enfermedades neurodegenerativas.
El estudio mexicano más reciente de 2025, publicado en la revista Life, descubrió que la dieta cetogénica muestra beneficios potenciales para enfermedades neurológicas como la epilepsia, el Alzheimer y el Parkinson al mejorar el metabolismo cerebral y reducir la neuroinflamación: «Efectos de la dieta cetogénica en las enfermedades neurológicas: una revisión», https://www.mdpi.com/2075-1729/15/1/71.
Otro estudio reciente realizado por científicos indios demuestra que la dieta cetogénica es un verdadero faro de esperanza para las personas que luchan contra numerosos síntomas asociados a enfermedades neurológicas: «The therapeutic potential of the ketogenic diet: a metabolic switch with implications for neurological disorders, the gut-brain axis and cardiovascular disease», Journal of Nutritional Biochemistry, https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0955286324001268.
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Posible efecto positivo en la lucha contra el cáncer
Algunos tipos de tumores (por ejemplo, el glioblastoma) muestran un crecimiento reducido en cetosis debido a la falta de suministro de glucosa: «Analysis of the impact of ketogenic diet on cancer treatment», Proceedings of the 3rd International Conference on Biological Engineering and Medical Science, https://www.ewadirect.com/proceedings/tns/article/view/8536.
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Mejora de los lípidos y la presión arterial
Aunque la dieta cetogénica es rica en grasas, ayuda a reducir los triglicéridos, aumentar el HDL (colesterol bueno) y reducir la presión arterial, todo ello con una composición adecuada de grasas. Los científicos han llegado a la conclusión de que la dieta cetogénica es una forma no farmacológica valiosa de tratar y prevenir las enfermedades cardiovasculares, especialmente para las personas con insuficiencia cardíaca: el estudio «Ketogenic diet and cardiac substrate metabolism», Nutrients, https://www.mdpi.com/2072-6643/14/7/1322.
Posibles efectos secundarios.
Como cualquier enfoque no convencional de la nutrición, la dieta ceto tiene algunos efectos secundarios:
– gripe ceto (fatiga, dolor de cabeza e irritabilidad son comunes en los primeros días)
– desequilibrio electrolítico (hiponatremia e hipomagnesemia)
– aumento del nivel de colesterol LDL (malo) con la ingesta de grasas saturadas
– hipoglucemia en personas que toman insulina
– peligro para las personas con enfermedades renales o hepáticas o las mujeres embarazadas: «Ventajas y desventajas de la dieta cetogénica: un artículo de revisión», Cureus Medical Science Journal, https://www.cureus.com/articles/37088-advantages-and-disadvantages-of-the-ketogenic-diet-a-review-article/#!/.
Por lo tanto, la dieta ceto no debe utilizarse sin supervisión médica en personas con enfermedades crónicas o niños.

La opinión de los expertos.
Tara Rajiyah y Silvana, nutricionistas y endocrinólogas de la Universidad de Chicago, consideran que la dieta cetogénica es una estrategia prometedora para tratar los trastornos metabólicos, pero subrayan la importancia de adaptarse a las necesidades individuales: libro «Dietary Sugar, Salt, and Fat for Human Health», capítulo 25 – «The Ketogenic Diet for Health and Disease», https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/B9780128169186000251.
Sin embargo, los psicólogos del Reino Unido y los EE.UU. Nicole Laurent, Erin L. Bellamy, Donika Hristova, Ally Houston, evalúan la dieta cetogénica como un enfoque potencialmente eficaz en la psicología clínica debido a su efecto sobre los neurotransmisores y la estabilización del estado de ánimo: «Ketogenic diets in clinical psychology: reviewing the evidence and its implications for practice», Frontiers in Psychology, https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2024.1468894/full.
Los nutricionistas atléticos señalan que la ceto sólo puede ser eficaz en determinados deportes, incluidos los que requieren resistencia, pero definitivamente no para el ejercicio anaeróbico.
¿Para quién es la dieta ceto?
– para personas con obesidad, diabetes de tipo 2, síndrome metabólico
– para pacientes con epilepsia (especialmente niños con forma refractaria)
– para personas con resistencia a la insulina
No se recomienda para: mujeres embarazadas, madres lactantes, personas con enfermedades hepáticas y renales, adolescentes sin apoyo médico.
La dieta ceto es una forma eficaz, pero no del todo cómoda para que todo el mundo cambie su metabolismo. Hoy en día, sus beneficios en la pérdida de peso, el control de la glucosa, el apoyo al cerebro e incluso la oncología tienen una base científica, aunque, como cualquier intervención médica, requiere apoyo profesional y un enfoque individual.